18/1/15

Amaterasu O-mikami, la Diosa del Sol


Acrílico sobre lienzo, medidas 40x50cm


La leyenda de la Diosa

Amaterasu, la Diosa del Sol, nació como un ser luminoso que irradiaba luz al mundo. Hija de Izanagi y hermana de Sunanowo, Dios de las tormentas y los océanos, recibe como herencia la Tierra de manos de su padre. Este hecho llenó de ira a su hermano, que al no aceptar tal reparto, destroza los arrozales de Amaterasu y demás atrocidades actuando como un rebelde. La Diosa, furiosa y avergonzada por el comportamiento de su hermano, decide encerrarse en una caverna, la cual sella con una gran roca provocando así la oscuridad en el planeta y sumiéndolo en las tinieblas.  

Entonces los demás dioses (Kami), temiendo que nunca más brillara el Sol y que por tanto se helara la Tierra, idearon un plan para hacer salir a la Diosa de su escondite. Colocaron un gran espejo frente a la cueva e hicieron una fiesta en la entrada para llamar su atención.  Ella al escuchar tanto ruido, se asomó y preguntó al Kami que estaba más cerca qué era lo que pasaba. El Kami le respondió que celebraban la llegada de una nueva diosa. Amaterasu salió de la cueva y entonces vio una diosa radiante y bella de tez blanca, su propio reflejo en el espejo. Se quedó asombrada pues nunca se había visto antes a sí misma. Aprovechando su distracción, los demás dioses cerraron la cueva y la convencieron para que volviera al Plano Celestial y así el orden regresó a la Tierra. 

Amaterasu es la Diosa del Sol según el Sintoismo y es considerada la antepasada de la familia imperial japonesa.  Su nombre significa también “Diosa gloriosa que brilla en el cielo”. Es una de las deidades más importantes de esta religión,  es una "Megami".

Se cree que esta deidad envió a su nieto a pacificar Japón entregándole un espejo, (el Divino Espejo de la cueva), una espada y las joyas de la familia imperial. Finalmente fue su bisnieto Jinmu el primer emperador de Japón.  

Inspiración


Me vino la inspiración de pintar esta Diosa  al tomar los cursos de Reiki, pero fue después de hacer el tercer nivel "Shinpiden" en que decidí por fin pintar el cuadro.  Me vino la imagen de la Diosa irradiando sobre las rocas al salir de la cueva portando sus atributos principales: el espejo y la espada. Como curiosidad he pintado los kanjis en japonés del nombre de la Diosa en la espada. 

Dibujado y pintado a mano por Miriam Mora. Acrílico sobre lienzo 40x50cm.